De qué se trata

Éste blog no tiene como finalidad propagar sabiduría cibernética, tampoco despertar mentes dormidas, y mucho menos alardear una retórica casi perfecta.
Éste blog es pura y simple catarsis.
Todas las fotos fueron tomadas por mí, lo escrito puede variar.
Besos.


Bell

Para mi Lucía interna

sábado, 12 de abril de 2008


Se deslizan, se retuercen, se abrazan, se besan. Se miran, se sonríen, se hunden en una profunda y perdida ola de placer.
Sus gruesas manos acarician la curvada cintura femenina, frágil, suave. Ella se queda quieta, se deja llevar, se deja besar. Gime, se queda en silencio, lo ama.
El sol asoma sus rayos por la gruesa ventana. En un rincón de la habitación ella llora. Se fue otra vez.
Seca sus lágrimas, se incorpora, corre al baño. Mira el espejo, no se ve, solo lo ve a él. Solo mira el abandono. Cuenta las horas, quiere que oscurezca, quiere que vuelva. Esa noche él no regreso.
Se sumerge en su soledad, se ahoga en impaciencia, se desespera, solo lo espera, ¿él? No llega.
Tararea una vieja canción de su inocente y perdida infancia. Quince años, Lucia. Quince años tirados a la basura. Quince sucios años, bañados de sudado pecado, quince años de prohibida lujuria.
Pero, ¿es que no te enseñaron, Lucia? Ese hombre no vale la pena…a tu edad ninguno lo vale. Lucia, pequeña Lucia, te dejaste usar, quisiste ser juguete, terminaste siendo una frágil y débil muñeca. No tenes voluntad, Lucia. Tenes ilusión, estúpida ilusión. ¿Amor? Lo tuyo no es amor, Lucia, es obsesión, es pura idealización.
Lucia, él no va volver, no quiere volver a comer de la misma mano. ¡Levántate, Lucia! Recoge tus dibujos, repara tus dañadas alas. Posa tu delgado y corrompido cuerpo a la luz del temprano amanecer. Olvídalo. No creas en él ni en los demás, después de todo, los hombres solo fueron creados para ilusionar.

3 palabritas que me dan aliento:

Alvatroz dijo...

No se si es que sólo fueron echos para ilusionar.
Los hombres tambien saben abrir frascos, y mandarse cagadas.
Pensalo.

Alvatroz dijo...

Relectura:

Unnn momento.
¿ En que cosa rara estabas a los quince años ?

G. M. Diaz dijo...

Siempre somos los malos del cuento, y como caballero me quedo callado por respeto, mira, hasta esto somos capaces de dar, la dignidad. Hay que hacerla mas simple y no complicarse mucho, hay hijos e hijas de "puta" en el mundo, pero no puede ser que siempre sea culpa de la madre. Por las cagadas del mundo no hay responsabilidades compartidas

Nothing's gonna change my world

Nothing's gonna change my world
Across the universe

Solitude standing

Solitude standing
lonely times.