De qué se trata

Éste blog no tiene como finalidad propagar sabiduría cibernética, tampoco despertar mentes dormidas, y mucho menos alardear una retórica casi perfecta.
Éste blog es pura y simple catarsis.
Todas las fotos fueron tomadas por mí, lo escrito puede variar.
Besos.


Bell

Amador

miércoles, 5 de marzo de 2008

El piano sonaba desmesurado, una voz siceante me tocaba la espalda, él estaba ahí, tenso, cantante, danzante, irresistible.
Mis ángeles lo señalaron, era el amor, era MI amor.
Me acerqué tímidamente, le pedí una de Lennon, me dijo que le cabían más los Stones. Le sonreí ingenuamente y me miro acosador.
Salimos del bar a las 4, la brisa pre otoñal inundaba las abandonadas calles de la ciudad, me prestó su abrigo y un poco de su soledad.
Le conté de mi vida, de mi monotonía, el solo sonreía y disfrutaba de mi parlar.
Caminamos 4 cuadras hasta el puente colgante, fue ahí donde me detuve a mirar el mar, el horizonte, el cercano amanecer, el solo me miraba, decidí devolverle gentilmente las miradas.
¡Tenia ojos de rubí! Era todo un querubín…cabellos dorados, piel trigueña, labios de dios, y ¡Dios, que labios! Era una pintura de Miguel Ángel. Me preguntaba si no era producto de mi burda imaginación. Su mano en mi cintura me advertía que no. Era de madrugada y estaba parada viendo el mar con un extraño hermoso.
Me pidió un cigarrillo, le conté que no fumaba, me miro fijo y me dijo que él tampoco. Nos reímos y nos perdimos en el amor.
Abrí mis ojos, busque mi ropa y corrí, corría, era lunes, eran las 10. Amador me observaba deleitoso, parecía disfrutar de mí correr. Soltó una carcajada y me pidió que me acercara, quería ver mis ojos una vez más.
Lo besé en sus labios celestiales y me despedí. Nunca más lo vi, pero sé que al menos una vez en mi vida amé.

0 palabritas que me dan aliento:

Nothing's gonna change my world

Nothing's gonna change my world
Across the universe

Solitude standing

Solitude standing
lonely times.