Podemos deshacernos de una neurosis, pero no curarnos de nosotros mismos.
J.P. Sartre. “Las palabras.”
¿Podre finalmente algún día curarme de mi misma?… Los remolinos de recuerdos acechan mi mente y lentamente me llevan atrás, me mecen, me acarician y me dejan solo unas incontrolables ganas de llorar. Suavemente mi infancia desfila ante mis ojos, sonrisas, juegos inocentes y veranos perdidos en lo más profundo de mi memoria. Intento revivir cada momento, sentir los olores, percibir las formas, respirar ese aire. No puedo, mis sentidos se han contaminado finalmente con la amarga aura de la adultez. ¡Pero qué desgracia!, y ni siquiera soy adulta, no sé que soy. Levanto la vista y solo observo libros y soledad. Libros, voces que me hablan de los problemas de este mundo, problemas que ya existían hace más de cincuenta años, y que siguen habitando las calles. Entonces me mareo y me dan nauseas. Este mundo me da nauseas, quiero gritar y entregarme, no sé a qué, pero pierdo las ganas de saber, de querer. Mi respiración se agita y mi corazón late lento, pensativo. Busco aferrarme a algo, a alguien, y estás vos, lejos y cerca. Me hundo en el mar de mis temores, y naufrago lentamente en mi pobre imaginación, entonces me propongo crear un mundo, donde estemos solo los dos, compartiendo nuestra neurosis, nuestra locura, nuestros seres desgraciados, tirados en un mundo donde el azar se ocupo de separarnos y juntarnos. ¿Es que acaso alguien sabia que partirían un alma en dos y desparramarían sus pedazos para que luego el tiempo los juntara formando un alma quebrada recompuesta por una locura de amor? No sé, quizás me engaño, pero lo siento así, y a veces me duele. Pero me convertí en eso, lentamente me convierto en una mitad, andando ciegamente, buscando lo que ya encontró, calculando el tiempo y soñando los momentos, esperando ansiosamente el encuentro con su otra mitad, con la que podría sentirse completa y llena, llena de todo, y sin necesitar nada mas, sentirse plena.
Reflexiono, y vuelvo a odiarme, nunca me quise mucho en realidad, pero odio mi condición, odio donde estoy, odio mi humor, odio mi pereza como también odio mi falta de talento y belleza. Entonces me enojo y siento ganas de renunciar, algo no me deja, y eso sos vos. Sonrío como idiota y murmuro palabras de amor, que no escuchas, y eso me hace amarte en secreto. Nadie se imagina que ya no vivo acá, no pertenezco a este tiempo, decidí entregarme al futuro, decidí vivir proyectando el mañana, con vos, los dos, no importa donde ni haciendo que. Entonces el rompecabezas se completa, y somos como un cuadro de Picasso, nadie nos entiende, solo nos pueden ver, pero nunca sabrán que queremos decir, porque no necesitamos que nos escuchen. Yo necesito tus colores, tus formas, tu voz, necesito tu voz, tu guitarra, tus canciones, tus risas nerviosas y tus te amo, esos que me decís despacito y me derriten, esos a los cuales yo te respondo con “mucho”, y me pierdo, de nuevo. Nunca fui buena con los números, quizás por eso no puedo decirte la cantidad exacta delo que siento, me atrevo a darte una aproximación, un poco modesta y quizás errónea: es eterno.
Jay Leno
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Jay Leno Suffers Burns In Car Fire In His L A ...
Hace 3 años.

2 palabritas que me dan aliento:
Comenté a esto, pero a tu mail :P
no sé, pocas cosas puedo agregar a eso la verdad
Solo que te amo jaja y...
tantas cosas más ;-)
Muchos besotes
ah sí, y que yo te cagué porque te dije "infinito" primero jajajaj :-)
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