De qué se trata

Éste blog no tiene como finalidad propagar sabiduría cibernética, tampoco despertar mentes dormidas, y mucho menos alardear una retórica casi perfecta.
Éste blog es pura y simple catarsis.
Todas las fotos fueron tomadas por mí, lo escrito puede variar.
Besos.


Bell

Tu Frío

viernes, 26 de octubre de 2007

Te recuerdo sereno en las tardes frías de otoño mirando por la ventana que tiene vista al lago, pensabas cauteloso sobre que habría afuera, el lugar donde temías perder lo poco que pensabas tener, el frió afuera era insoportable, a pesar de ser abril, el otoño parecía arrasar los cuerpos humanos vulnerables a la naturaleza.

Mirabas nostálgico, algo que solo vos sabias, luego me mirabas, no necesitabas decirlo, entendía perfectamente esa mirada, “esa” mirada que me decía todo y nada a la vez, tu mirada fría que escondía atrás de tus negros ojos el ser mas sensible del planeta, te escondías atrás de la mascara de la indiferencia, te diste cuenta que había captado tu mensaje y volviste tus ojos a las amarrillas hojas de los árboles viejos de la antigua calle, la soledad afuera parecía insoportable, el viento corría feroz y solo atinabas a mirar por la ventana, y perderte en el paisaje de tu mente, inmenso e indescifrable, sabe Dios que pensabas, mirabas los escasos autos pasar rápido, con esas caras inexpresivas dentro de ellos, otras vidas que pasaban, que nada tenían que ver con vos, pero que algo tenían en común, y era compartir el espacio físico en el que se desarrollaba todo, quieras o no, debías aceptar que de algún extraño modo estabas ligado a esas caras inexpresivas que no conocías y que tampoco pensabas hacerlo. Yo pensaba en que te pasaba por la mente, me mirabas de cuando en cuando, pero lo disimulabas cuando te dabas cuenta que yo te miraba también, te volvías a perder en vos mismo, y jugabas con tus manos, sentías el frió que se colaba por las pequeñas aberturas de la ventana, te perdías en el horizonte y en ese “mas allá” que nunca te habías animado a cruzar, el mundo giraba, como siempre sin piedad, y vos perdías tus horas observándolo, no lo vivías, en un momento me miraste, hiciste un gesto, parecía que me querías decir algo, pero al final te arrepentiste, y solo me sonreíste. Te mire, te devolví la sonrisa, y pensé que quizás era yo quien debía entablar la conversación:

-Fría tarde para ser otoño- dije de pronto

-Demasiado-agregaste tajante, y te volviste a perder en el ahora negro horizonte que apenas se divisaba desde tu ventana, desde la ventana de tus cansados ojos, que pocas veces abriste para dejar ver que había dentro.

Dude en responderte, la verdad no tenia que agregar, y por el modo en que me contestabas, solo entendía que no querías hablar, pero intente una vez mas, esa vez me arriesgue y te pregunte algo temerosa en la respuesta.

-¿En que pensas?

Un incomodo silencio inundo la habitación, me miraste medio asombrado medio molesto, pero al final sonreíste.

-Pienso en vos- Respondiste bajando la mirada. No sabia que decir, era lo que menos imaginaba como una respuesta, mis mejillas se sonrosaron.

-¿Y eso es algo bueno o malo?- dije finalmente.

Volviste a sonreír distraído mirando nuevamente la ventana, parecía que buscabas una respuesta, pero no te convencía ninguna, pues no me contestabas, luego me volviste a mirar.

-Es algo bueno.

-Oh-Solo atine a responder eso, era tan difícil hablarte, y después de todo dudaba que pensaras en mi, esa manera en que contestabas me hacia dudar que pensaras en los demás. Te habías vuelto a perder en el horizonte que tanto te entretenía, y que tanto me aburría, el otoño era aburrido y mucho más si debías compartirlo con alguien que respondía de esa manera.

-Odio el frío-

Me miraste sorprendido, me observabas, esta vez detenidamente, debo admitir que me incomodo demasiado.

-El frió es algo que muy pocas personas entienden, el frío…lo opuesto al calor, el frío que utilizamos como adjetivo de algo no jubiloso, pero el frío, el frío que te hace sentir calor paradójicamente, un calor intenso, diferente a los demás, un calor que puede matarte de desesperación.

Esa vez no sabia que responder.

-Pero el frío...hace sufrir, el frío no es algo lindo para sentir.

-El frío es la más dulce de las condenas.

3 palabritas que me dan aliento:

Anónimo dijo...

Awww me re gustó :$

Me siento identificado con la "incomodidad" de la chica, yo suelo estar así en muchas situaciones... aunque no se si en esa situación en particular estaría tan quieto... Una conversación lenta, de pocas palabras.

Creo que cambiaría el tema :$

Anónimo dijo...

que lindo ^^
es re tierno..
y.. sabes escribir bien =) bien demostrativamente(eh?) y sabes hacer que le llegue al lector la idea..

no se que opinar acerca del texto, solo que soy timido y yo haria menos conversacion, creo..

suerte =)

G. M. Diaz dijo...

La verdad q te lucis amiga, la verdad, me llego a la idea y con mi vieja amiga la incomodidad.

Vamos por la novela ;)

Nothing's gonna change my world

Nothing's gonna change my world
Across the universe

Solitude standing

Solitude standing
lonely times.