De qué se trata
Éste blog no tiene como finalidad propagar sabiduría cibernética, tampoco despertar mentes dormidas, y mucho menos alardear una retórica casi perfecta.
Éste blog es pura y simple catarsis.
Todas las fotos fueron tomadas por mí, lo escrito puede variar.
Besos.
Bell
Te encontraste buscándote otra vez, sin saber que estabas más perdida de lo que creías estar. Arcilla y agua queres buscar, moldear quizás la realidad. Pintemos juntos un mundo nuevo, donde mis miedos sean solo pequeñas gotas de rocío que inunden de cuando en cuando mis ojos tristes de verano. Las melodías se transforman de a poco en canciones suaves que como un soundtrack de la vida acompaña mis emociones, entonces retrocedo en la nada, y en nada me convierto. Aire es lo que sobra, escuche a alguien decir por ahí, pero donde esta ese aire que aun me ahoga? siguen mis pequeñas alas siendo inútiles adornos, que entre tantos remolinos te confunden y me sumen en el hipnotismo.
Miro al horizonte y el sol no brilla, sera que se hizo de noche y yo todavía me siento amarilla.



Tu cuerpo calma mi dolor
y se dibuja el camino
manto de cielo sobre el tendal
teje tu nombre y el mío.

Yo no hablo de utopías porque creo en el soñar. Idealizar no me es familiar, proyectar se asemeja más.
Mis alas no son de pluma ni de papel celofán, quizás son solo mis sueños o mis ganas de volar.
Yo te digo, querido mío, no te dejes llevar; por los débiles pesimistas que tienen miedo a viajar.
El mundo está repleto de atletistas del actuar, y ya parecen pocos los aviadores del pensar.
Se derrumban los caminos y el horizonte –parece- más lejos estar. Pero si aleteas seguro lo alcanzas.
El ojo humano percibir cosas puede quizás, pero cerrándolos, tal vez, descubras más o aprendas siquiera a escuchar.
Quien dice que las paredes son mudas sordera seguro padecerán, pues estos muros demasiado saben hablar.
El lenguaje se reduce a solo oír y saber encontrar las respuestas que solo el corazón sabe decodificar.
Y no te vuelvas un duro adulto que solo sabe racionar, porque la razón al fin de cuentas nadie la tendrá. Entonces siente los pájaros cantar y deja que el sol te sepa guiar.
No te niego, oscuridad toparas, pero los grises necesarios son a la hora de madurar.
No confundas desdicha y dolor pues de dolor se alimenta el amor.

Cierras tus ojitos y construyes despacito melodías de algodón.
Buscas entre las flores una gama de colores que consuelen tu corazón.
Y es que, muchachita, tus latidos suenan cansados y tus labios resquebrajados reflejan el dolor.
Un poquito de sus acordes, es lo que necesitas niña, para sentir algo de calor.
Te refugias en sus canciones, que te abren de par en par las puertas a un mundo mejor.
Imaginas sus manos posadas en tu cuerpo sintiendo solo la suavidad de tu pasión.
Entre besos ruidosos y caricias de terciopelo te entregas a su amor.
Y tus sueños pixelados se reproducen una y otra vez cada noche en tu imaginación.